domingo, 15 de agosto de 2010

#2

No importaba si lloraba delante de él, experto en ignorar lágrimas.
Que se hace cuando a tu propio padre le importa poco y nada? En mi interior esperaba una palabra de consuelo, ''no llores, perdoname''. Pero todo siempre se trata de esperar, esperar a que reflexione o comprenda, esperar a que haya un mínimo gesto desinteresado, esperar a que haya un grado de madurez de su parte.Nunca pasa y ya no sirve de nada esperar.


Estas sitaciones te llevan a pensar en un futuro cumpliendo este rol,el de madre o padre, de una manera totalmente diferente. Sacando los errores o al menos evitandolos.Lo que debe hacerse y lo que no.
Al fin y al cabo algo nos enseña, algo queda.

3 comentarios:

  1. Uau que tema...
    De adolescente siempre le recriminé a mi papa que haya sido tan distante conmigo y que no cultive una relación padre e hijo como la de la familia Ingalls.
    Con el tiempo me di cuenta que la relacion de mi abuelo con él era mas que pésima, de hecho y contado por mi abuelo, el nunca quiso a su hijo.
    Tampoco creí que eso fuera posible, pero lo vivi en carne propia.
    Ahora viendo las cosas en perspectiva me doy cuenta que mi viejo hizo un esfuerzo increíble conmigo en comparación a lo que el conocia y habia recibido.
    Da para contarte muho mas pero bueno...esto debe ser solo un comentario.
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Y yo siempre recriminé que trataran de ser la familia Ingalls, cuando la situación fue insostenible desde que tengo uso de razón. Es peor vivir una mentira, creeme.

    ResponderEliminar
  3. obvio ,e s imposible , no repetirlos , por que es algo que estamo s acostunbrado , lo importante es no repetir la historia , tantas veces, depues de todo , ningun pádre es perfecto

    ResponderEliminar