No importaba si lloraba delante de él, experto en ignorar lágrimas.
Que se hace cuando a tu propio padre le importa poco y nada? En mi interior esperaba una palabra de consuelo, ''no llores, perdoname''. Pero todo siempre se trata de esperar, esperar a que reflexione o comprenda, esperar a que haya un mínimo gesto desinteresado, esperar a que haya un grado de madurez de su parte.Nunca pasa y ya no sirve de nada esperar.
Estas sitaciones te llevan a pensar en un futuro cumpliendo este rol,el de madre o padre, de una manera totalmente diferente. Sacando los errores o al menos evitandolos.Lo que debe hacerse y lo que no.
Al fin y al cabo algo nos enseña, algo queda.
